Como Hijo único del Padre, Jesús tenía una relación especial con su Padre, y su obra fue mostrar al Padre. Cuando sus discípulos le preguntaban cómo ellos deben orar al Padre, Jesús respondió en tres partes: 1. la forma y la practica, 2. la contenido, y 3. la promesa. El Profesor Hoppe discute como nosotros podemos tener más intimidad con el Padre en la oración y en la lectura de las Escrituras.